cuidado facial

Crema facial Sheabutter de Martina Gebhardt

noviembre 06, 2017

En la entrada anterior os contaba mis problemas con la piel del rostro durante el verano debido a las altas temperaturas y terminaba la misma refiriéndome a la crema de hoy: la hidratante Sheabutter de Martina Gebhardt.
La hidratante de Matarrania no terminaba de proporcionarme la comodidad que necesitaba y me decidí por esta crema especial para pieles hipersensibles con el fin de alternar ambas.

Durante un tiempo convivieron en armonía y a medida que pasaban los días esta hidratante de Martina Gebhardt terminó por sustituir a la hidratante de Matarrania ya que calma la irritación y los picores, cosa que la de Matarrania no hace.

Siento admiración y fascinación por esta casa, quizás sus envases no sean los más atractivos (aunque en mi modesta opinión de nada vale una gran presentación si lo que va dentro no nos sirve de mucho) pero las cremas que contienen a mí personalmente me funcionan muy bien. 

Su filosofía "menos es más" también encaja con mis necesidades. No necesito muchos pasos en mis rutinas faciales para tener una piel bonita y cuidada pero es importante que lo que me aplico antes de salir por la puerta de casa aguante las muchas horas que paso fuera sin retoques, ya que estos últimos no siempre me los puedo permitir.

Crema facial para pieles hipersensible SheaButter de Martina Gebhardt
Crema facial para pieles hipersensible Sheabutter de Martina Gebhardt

Esta crema es 50% agua, 50% sustancias oleosas y aún así le ocurre lo mismo que a la crema de Matarrania (que no lleva agua), cuesta aplicar la dosis adecuada porque es más untosa de lo que parece a simple vista.

De nuevo el truco es simple, pulverizar un poquito de hidrolato, agua floral o agua termal (¡ojo, que me lo habéis preguntado: el agua micelar no vale!) y con la piel húmeda aplicar la crema. Otro truco extra: tener el tarro en la nevera. La textura así es más sólida y se dosifica mejor, de paso también está fresquita y en mi caso calma antes la irritación ;-)

La línea Sheabutter no tiene glicerina, ni aceites esenciales, ni alcohol ni productos derivados de las abejas con el fin de minimizar la posibilidad de una posible reacción alérgica. No olvidemos que aunque los aceites esenciales y los extractos de algunas hierbas estén obtenidos de cultivos ecológicos y siguiendo procesos que mantienen su calidad óptima intacta, pueden producir irritación en las pieles más sensibles.

Ingredientes: Agua, aceite de Olivaº, lanolina, manteca de karitéº, agua de rosa damascenaº, cera de carnaúba, manteca de cacaoº, extracto de raíz de saúco negroº, extracto de corteza de magnoliaº, extracto de hojas de téº, esencia espagírica de la manteca de karitéº, vitamina E, oro, plata, azufre.
º Procedente de la agricultura ecológica y biodinámica con certificado Demeter.

Crema facial Sheabutter de Martina Gebhardt, detalle de la textura
Crema facial Sheabutter de Martina Gebhardt, detalle de la textura

Un día de estos quizás podría hablaros de la esencia espagírica de las cosas, es curioso porque esto viene del antiguo Egipto y de cómo se obtenían las esencias de las plantas que se utilizaban en la elaboración de remedios pero tampoco quiero alargar esta entrada con algo que no sé si realmente le interesa a alguien. Si tenéis curiosidad podéis indagar un poquito en Google y os sorprenderá ver que la homeopatía, la fitoterapia o la aromaterapia no están tan lejos de este concepto como uno podría pensar.

Lo bueno de la línea Sheabutter es que tiene tónico, crema, loción (versión ligera de la crema) y limpiadora en varios tamaños para poder probar sin arriesgar, pero os comento que para pieles muy sensibles, secas y con tendencia a irritarse es de lo mejor que he probado.

Gracias a una muestra he podido probar la limpiadora (no tiene jabón) pero tiene una buena cantidad de aceite y manteca de karité y me ha gustado mucho, así que seguramente compre el tamaño grande.

En resumen, esta cremita se ha convertido en una de mis favoritas junto con el contorno de ojos de aguacate de la misma casa que ya es un clásico en mi armario del baño.

Nos vemos en la próxima entrada, ¡feliz semana!

cuidado facial

Hidratante Nutritiva Bio para pieles secas de Matarrania

octubre 30, 2017

Mucho se ha escrito sobre esta hidratante de Matarrania, quizás tanto que cuesta pensar que se pueda aportar algo nuevo,  pero como cada persona es distinta os dejo mi experiencia por si os sirve de ayuda.

Este verano ha sido el segundo más cálido (solo superado por el verano del 2003) desde 1961 y para quienes tenemos la piel muy sensible y con tendencia a irritarse los extremos no son buenos, ya que notamos en mayor medida la falta de hidratación, pueden aparecen picores y en algunos casos mayor sensibilidad que impide el uso de exfoliantes o de limpiadores

En mi caso particular, prácticamente estaba descartado el uso de jabón, la doble limpieza, exfoliantes por muy suaves que fuesen y sobre todo notaba los picores y la piel tan pero tan seca que combinaba aceites con más aceites y aún así no era suficiente.

Conociendo mi problema, May, la dueña de la preciosa tienda Mesemia se ofreció a mandarme el producto que yo quisiera (desde aquí, muchísimas gracias!!) y me decidí por esta crema que básicamente es una combinación de aceites que promete hidratar y nutrir las pieles más secas. Junto a esta crema también me envió unas muestras del aceite de germen de arroz de La Albufera y varias muestras de otras hidratantes para que pudiera valorar otras opciones.

Os dejo su instagram (@mesemia_bio) para que podáis ver las cosas tan bonitas que tiene (todas bio) y por cierto, si vivís en Cádiz tenéis la posibilidad de pasar por su tienda física que ha abierto sus puertas hace poquito y es una maravilla. 

Hidratante Nutritiva Bio para Pieles Secas de Matarrania
Hidratante Nutritiva Bio para Pieles Secas de Matarrania

Como os comentaba al comienzo esta crema es aceite con más aceite, para ser exactos: aceite de oliva, de almendras, de sésamo, de girasol, de rosal silvestre y palmarosa. Todos los aceites son vírgenes de primera prensión en frío y 100% ecológicos. Si a esa mezcla de aceites le añadimos la falta de agua en su composición, nos encontramos frente a una crema bastante densa y con la que es difícil controlar la cantidad durante su aplicación. 

No me entendáis mal, es sólida pero blanda y al contacto con los dedos se derrite con mucha facilidad pero es habitual usar demasiada con lo que el rostro puede tardar un tiempo en absorber completamente la cantidad que nos hemos puesto. 

Al principio notaba que por mucha cantidad que pusiera no parecía suficiente, no me sentía del todo cómoda... me hacía falta el agua que no tiene. Lo solucioné pulverizando primero hidrolato de manzanilla (o agua termal) y con la piel húmeda aplicaba la crema. Así se usa menos cantidad y en mi caso, encontraba el equilibrio que me hacía falta. 

Hidratante para pieles secas de Matarrania, detalle de la textura.
Hidratante para pieles secas de Matarrania, detalle de la textura.

Ha sido una buena terapia de choque, me ayudó a recuperar el control sobre la piel del rostro y la sequedad desapareció pero no lo hicieron los picores y la irritación. Era evidente que iba por el buen camino pero necesitaba algo diferente y por eso pasé a otra crema de la que os hablaré en breve. Alternando ambas he conseguido volver a tener la piel del rostro completamente controlada, lo que a una le falta lo suple la otra y a la inversa.

Como adelanto, os cuento que su compañera de fatigas es de la marca Martina Gebhardt y juntas son la combinación perfecta ;-)

Nos vemos en la próxima entrada. ¡feliz semana!


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